Tuesday, March 07, 2006

Preguntas tontas

Los profesores siempre dicen que preguntemos, que lo peor que podemos hacer es quedarnos con una duda y en verdad es así. Rematan diciendo que no hay preguntas tontas, sólo tontos que no preguntan.
Algo discrepo en esto último, preguntas tontas siempre hay, no sólo por su respuesta simple y sin sentido, sino también por el contexto en el que estas se formulen.

Por estos días una de esas preguntas atormenta el pensamiento de muchas débiles mentes. Una pregunta que más allá de ser poco inteligente, arremete en portadas de diarios, titulares de prensa y de cuanta conversación banal se pueda tolerar.

P: “¿Qué teleserie vas a ver?”

A veces la respuesta puede superar a la pregunta.

R: “¿A quien chucha le importa?”

O sea, a mi edad ya me basta y sobra haber sido víctima de preguntas tales como: “¿De qué signo eres?”, “¿Te gusta la música?” o la célebre “Si fueses un animal, ¿cual escogerías ser?”

Preguntémonos mejor que va a pasar con la educación en el futuro, preguntémonos a la vez como llevarnos mejor con nuestros países vecinos, como mejorar la calidad de vida de las personas y que se puede hacer para abortar el miedo con el que vivimos a diario y que más que unirnos nos separa irremediablemente. Que esas sean las portadas de diarios, los titulares de prensa o los temas familiares a la hora de la cena.

Hablemos de vez en cuando de teleseries, ok hablemos. No hay que ser tan graves tampoco. Hasta los profesores que nos invitan a formular preguntas ven teleseries y la comentan en sus ratos libres, mal que mal, a veces tocan temas sociales importantes (ojo que dije a veces).

Preguntas tontas, respuestas tontas. Son casi lo mismo, no contribuyen en nada.

R: Por cierto, soy aries, obvio que me gusta la música y si fuese un animal, que de hecho lo soy, me gustaría ser cualquiera que no fuese humano.













Inspiró: Alamedas - Chileno

Wednesday, February 15, 2006

Caricatura mahoma

Monday, January 30, 2006

Todos menos yo

Todos se van de vacaciones, todos menos yo. Como se esta transformando en costumbre, pasaré otro verano más en Santiago.
Otros (instead), están divirtiéndose en una hermosa playa brasileña de arenas blancas o en su defecto arriba de una respetuosa ola del litoral central, yo muy por el contrario, estoy arriba de la 227, con una gorda gota de sudor cayendo lentamente por mi espalda, que me hace cuestionar seriamente si es factible que en mi otra vida haya ocupado el cargo de dictador vitalicio, senador designado o arbitro de fútbol para merecer algo así.

Antes sinceramente creía que Santiago en vacaciones era algo cool, una especie de ciudad fantasma, abandonada a su suerte, pero con mucha onda.
Todavía supongo lo es, mas no para mi.
A mi me tiene chato.
El teatro es caro. El cine es malo. En el zoológico los animales están paralizados por el calor. En las calles no hay nadie y los que están no pueden - y no saben - disimular en sus rostros el atedio y asco de seguir aquí.

Santiago en enero es fome, esa es la verdad del asunto.
Si la estadía en esta ciudad fuese una película le daría 2 estrellas, si es que, agregando un claro y tajante “se arriesga”.
Si fuese un niño nuevamente, mi padre me diría la famosa frase que algún imbécil de por ahí acuño como sabia: “los tontos se aburren”.
Soy un tonto lo acepto, uno que más encima se caga de calor y cuya única entretención de turno pareciese ser reírse de la familia Pinochet por televisión, hasta que claro aparecen los comerciales de útiles escolares que todavía logran provocarme altos daños emocionales.

Me quiero puro virar y pronto. Un minuto más y no respondo.
La arena entre mis dedos, la sombra de un árbol.
Necesito descansar de la ciudad o por último que la ciudad descanse de mí.
Ha pasado el minuto y sigo aquí.











Inspiró: 31 Minutos - El Dinosaurio Anacleto

Thursday, January 12, 2006

Hecho en Chile

Con Isabel subimos una larga, y a ratos eterna, escalera de un cerro en Valparaíso.
Nunca me he aprendido los nombres de los cerros, este debe ser el Cordillera, aunque sinceramente lo dudo y al mismo tiempo me da lo mismo, para mi son todos iguales.
De todos ellos se puede ver el mar y en todas sus esquinas se encuentra ese fuerte olor a orina, que golpeada por el sol de mediodía, termina dando asco y ganas de no volver nunca más.
Igual me encanta Valpo, cuando paseo por sus calles multicolores y admiro sus oxidados techos, los malos recuerdos entre el hedor y sus ejércitos de huérfanos canes acaban disipándose por completo.

Finalmente siempre regreso.
Siempre.

Isabel se viene quejando hace rato de que sus pies le duelen por sus largas botas negras y claro, uno insistió en que se las cambiase por zapatillas antes de salir, razonando ineludiblemente las características de la ciudad donde nos encontramos, pero anda a convencerla de algo así, imposible.
Cuando se enoja se ve preciosa, bueno ella siempre lo es y lo peor de todo es que lo sabe y bien. Algo viene balbuceando, creo que es del dolor, en realidad no la pesco mucho, lo peor que puede hacer uno como hombre es pescar mucho a una mina. “Escúchalas, pero por ninguna motivo trates de entenderlas”, me dijo una vez mi viejo y siempre lo tengo presente, o más bien trato de hacerlo.

Me cuesta un mundo convencerla de que el maldito ascensor no se va a venir abajo, ella argumenta no confiar en la cosas hechas en Chile, dice que están mal hechas.
Para que andamos con cosas, los famosos ascensores del puerto disfrutan de un tétrico aspecto y entregan casi cero confiabilidad al usuario. Yo creo que por eso a la gente le gustan tanto, como que el peligro les atrae. Invita la idea de que podría ser incluso, el último viaje de sus vidas.
Le miento al decirle que nunca se ha caído uno en la historia del puerto, allá por el 78 se cayo un ascensor de no sé que cerro, creo que fue el Colorado. Miento, en realidad no sé. El accidente solo tuvo una víctima fatal, un anciano que estaba esperando subir por él, sufrió un ataque al corazón al ver la escena.
La ciudad y su historia la sacaron barata.

Tratando de hacerla cambiar de opinión le señalo que estos ascensores fueron fabricados en Inglaterra y Alemania, entonces ella arguye que el armado y mantención son realizados en nuestro país, por lo que sigue sin confiar.
Algo tediado ya del tema la tomo del brazo algo brusco y la beso, la miro a los ojos sonriendo y le digo: “Ese beso fue hecho en Chile”.
Finalmente logro convencerla sólo la mitad. Lo único que consigo es la bajada en ascensor.

Isabel ha dejado de quejarse y toma mi mano mientras seguimos subiendo la larga, y a ratos eterna, escalera de un cerro en Valparaíso.
Ahora que lo pienso más detenidamente todo debió haber sido al revés.

Bueno entre nos, algo es algo.




















Inspiró: A Song To Sing When I'm Lonely – John Frusciante

Friday, December 30, 2005

Balance Anual 2005


Sobre la base del esfuerzo conjunto representado tanto por amigos y familia, todos concertados en una gran alianza estratégica, al término del ejercicio 2005 el Referente presenta resultados negativos en lo económico, pero muy favorables en lo que a crecimiento personal se refiere.

Institucionalmente se profundizó en su proceso de autentificación personal, actualizando su nivel de desarrollo profesional mediante la titulación universitaria, tarea que fue primordial en la agenda del año 2005.

Tras un sostenido proceso de renovación y cambio durante los primeros meses del año, hoy el Referente ha alcanzado un elevado nivel de competitividad cuyos beneficios finalmente se verán transferidos y reflejados a futuro. Al mismo tiempo, en forma progresiva ha independizado de manera parcial sus ingresos consiguiendo, una leve, pero a la vez significativa mejora en sus resultados y calidad de vida.

Para alcanzar estos logros, en un entorno crecientemente competitivo, el referente se ha sustentado en sus rasgos esenciales y en ciertos principios estratégicos que orientan
su acción en el día a día. Estos son: la responsabilidad, la creatividad, la alegría y el positivismo a la hora de enfrentar la adversidad.

En un escenario más amplio, si bien fue un año complicado en lo laboral, se continuó contribuyendo a dinamizar sus tareas personales y a apoyar la diversificación de sus talentos, que ciertamente condujeron a una pequeña, pero bien recibida, satisfacción personal.
Al mismo tiempo, con una adecuada oferta de bienes y servicios, supo aprovechar este mayor dinamismo del entorno, la que también se vio favorecida por el buen escenario interno, para llevar a cabo una alianza estratégica a largo plazo con la prestigiosa dama Ana Maria Vega, la cual de manera exponencial, ha ido ganándose cada día más el corazón del Referente.

Al dar un paso adelante y asumir este nuevo año que se avecina y con ello nuevos desafíos y responsabilidades en el ámbito privado, quiero dejar constancia de la profunda satisfacción por el camino recorrido en pro del futuro, así como mi gratitud a aquellos que contribuyen a diario a hacer realidad este proyecto, mi vida.

Muchas gracias.


Remotocontrol


Inspiró: Saiko - Lo que mereces

Monday, December 19, 2005

Educar

Lávate las manos
Acuéstate temprano
Te lo comes todo
Haz las tareas
No toques nada
No te juntes con ese niño
Repite conmigo
Escribe bien
Ordena tu pieza
No juegues con la comida
Apaga eso
Corta el teléfono
No te encierres
Pórtate bien
Modula
No veas tv de tan cerca
Suelta eso
No empujes con el dedo
No me mientas
Súbete el cierre
Cámbiate de ropa
No pidas nada
Tira la cadena
Haz lo que te ordeno
Come con la boca cerrada
No sorbetees la sopa
Usa servilleta
Estornuda en silencio
No te ensucies
Anda a misa
Mastica bien
No fumes en tu pieza
Guarda silencio
Llega temprano
Enderézate
No digas garabatos
Levanta la tapa del baño
Lávate los dientes
No me contradigas
¿como se dice…?
De nada.













Inspiró: Los muebles (A y J Invitados) - Elena

Friday, December 09, 2005

Lo poco y nada que nos queda

Venir a la oficina en un sándwich festivo es, a mi parecer, lo más cercano a auto flagelarse de rodillas rumbo a Lo Vásquez.
Estoy cansado, como buen viernes. Es más, de aquí hace un tiempo no he dormido muy bien, estoy un poco nervioso pienso, aunque ansioso es un mejor término para describir lo que sucede.
Ansioso de no tener una respuesta ahora.
Me explico…

El pasado martes tuve una nueva entrevista de trabajo, esta vez en una constructora. Curiosamente éramos tres los postulantes y todos de la misma carrera y universidad.

¿No les dije anteriormente que nos íbamos a tranzar a golpes por conseguir un espacio en el mercado? Bueno no ha sido tan así, pero por un instante mis amigos pasaron a ser mis rivales y reconozco que me sentí incómodo y bastante.

Por una de esas casualidades a los tipos de la constructora les caí bien, por lo que fui derivado a una entrevista sicológica colocándome, en primera instancia, con mayores posibilidades de ocupar el puesto.

Fueron 3 horas de análisis.
3 horas, en serio.
Obvio que en ese lapso de tiempo con tanto cuestionario interminable, entrevista y pregunta capciosa me volví loco. Cuando llegó el turno del Test de Rocha en las manchas solo veía masacres, sangre y gente gritando desesperada: “y yo, ¿que hago aquí?”
Así no se puede, reclamo.
¿Acaso estaba postulando al puesto de gerente general?
No estoy loco es cierto, pero de que estuve cerca, lo estuve.

Ahora simplemente espero. Sé que es poco tiempo el que llevo haciéndolo, pero no puedo evitarlo. El tiempo es un buen aliado, me consta.
Si resulta lo de la pega, bien, sino habrá que seguir esperando, no me voy a echar a morir por algo así, además eso seria darle la razón al psicólogo.
La paciencia es la madre de la ciencias dice mi amigo Lucho al son de un reloj que no parece detenerse y que sigue avanzando irremediablemente. A veces desesperamos, en otras ocasiones el miedo nos atrapa y paraliza, en todos esos momentos nos aferramos a la esperanza de tiempos mejores que parecen nunca llegar.
Mal que mal, esperar, es lo poco y nada que nos queda.


Inspiró: The White Stripes – Seven Nation Army